El patrón espartano
14 Julio 2009
Esparta fue condenada damnatio memoriae hace décadas, y es que nuestros dirigentes políticos, económicos y mediáticos no pueden sentir simpatía alguna por unos valores que sí fueron admirados por Platón, Sócrates, Jenofonte, Aristóteles o Herodoto. Prefieren hablar de Atenas, de la que dicen sentirse herederos. No saben de una ni de la otra más de lo que muestran los textos con que animalizan a nuestros hijos, e ignoran que ambas sociedades compartían en gran medida los mismos principios (Salvador Giner).
Esparta se guiaba por valores contrapuestos a los que predominan hoy en Occidente y, por tanto, en casi todo el mundo conocido, de Singapur a Johannesburgo; la ética calvinista del éxito (Max Weber) ha borrado cualquier oposición al american way of life.
La cuestión fundamental es: ¿Debe estar el hombre al servicio de la economía, o la economía al servicio del hombre? Y los lacedemonios la contestaron a su manera.
Los homoioi (ciudadanos) consideraban despreciable la acumulación de riquezas, que solo estaba bien vista en periecos (artesanos y comerciantes sin derechos políticos) e ilotas (esclavos del Estado).
Las monedas espartanas no eran ni de oro ni de plata, sino de hierro, y para que fueran de verdad un instrumento de canje, y no un valor en sí mismas, se las templaba con vinagre, por lo que el metal no podía reutilizarse. En consecuencia, su valor era inferior a su peso en hierro.
¿Qué lecciones económicas nos dieron? Dos, entre otras.
Una, de la que se fue tomando nota a través de los siglos al pasar de las monedas de metales preciosos al papel moneda, y culmina con la desaparición del patrón oro: El dinero no tiene valor en sí mismo; es una variable en manos del Estado para procurar la felicidad de los ciudadanos a través del empleo.
Y la segunda, de la que nos alejamos cada vez más: No es más feliz quien más tiene, sino quien menos necesita.
En W, V o L ¿Como evolucionará la crisis?
9 Julio 2009
Muchas han sido las elucubraciones de los expertos sobre el fín de la crisis, el inicio de la recuperación, la vuelta al crecimiento… Muchos de ellos (los menos) auguraban una rápida recuperación, pues tras una fuerte caída, vendría un gran rebote de la economía, argumentaban.
Sin embargo, esto ya está praticamente descartado desde que Banco Mundial, FMI, los gobiernos, las casas de análisis, los gurús de la economía y los indicadores muestran que no habrá inicio de la recuperación hasta al menos, mediados de 2010. Los “brotes verdes” que están marcando los últimos meses en forma de moderación de las caídas en empleo, consumo, producción, precios… están aportando conclusiones cada vez más proclives, como la última de Unicredit o el destacado economista Nuriel Roubini, que apuntan hacia una evolución de la crisis en forma de W.
Según el último informe de Unicredit sobre la crisis, los estímulos fiscales, el impacto de los rescates financieros… seguirán animando los indicadores, pero la mejoría no tendrá fuerza suficiente como para plasmarse en el inicio de una recuperación constante, pues la falta de inversión, ante el descenso de la demanda y al aumento del ahorro familiar no lo permitirán de momento. Por ello, la mayoría de analistas prevén cada vez la recuperación con altos y bajos, similares a los una W.
Los más pesimiestas o “realistas”, como el Nobel Paul Krugman o George Soros, la recesión podría durar hasta varios años, en los que el crecimiento sería prácticamente nulo, al estilo nipón de estos últimos años. La burbuja de precios y deuda habría sido tan grande que en los próximos años el crecimiento serían prácticamente nulo hasta que precios, mercados… se situaras en su valorreal. Sin embargo, éstos argumentan que las medidas de rescate y las políticas fiscales podrían aliviar esta L hacia una forma de crecimiento débil, pero al alza.
Además, tras el rally alcista de los ultimos meses en los parqués, los analistas técnicos auguran próximas y prolongadas caídas en breve. Con lo que podremos volver a comprobar, si los mercados van adelantados a la economía real.
Los culpables de la crisis…
29 Junio 2009
El reciente premio Nobel de economía Paul Krugman criticaba este fin de semana en el New York Times la reforma financiera emprendida en los años ochenta por Ronald Reagan y Margaret Tatcher.
Según Krugman, en esta liberalización de los mercados financieros no debería haberse incluido la venta de deuda por parte de las entidades de ahorro.
La medida permitió un endeudamiento masivo de la sociedad norteamericana desde el 30% de sus ingresos hasta el 110%.
Puede que la reforma de algunos aspectos del sistema financiero haya causado la crisis, sobretodo por el endeudamiento masivo de la sociedad, pues los bancos al poder vender y comprar deuda, ofrecían más crédito, endeudando a la ciudadanía hasta que los impagos llegaron. ¿Pero sería el mundo tal y como es hoy sin esta reforma?Claramente no.
Culpables o no, Reagan y Tatcher revolucionaron el mundo financiero ayudado por el nuevo soporte, la red, con la que la información se convertía en la máquina de vapor de finales de siglo XX y principios del XXI.
La reforma abría paso a una serie de complejos productos financieros, que dinamizaban la inversión y el flujo monetario a lo ancho del mundo.
Podemos criticar la política de bajos tipos de Greenspan o los productos financieros relacionados con la deuda de particulares, pero sin una masiva liberalización de las finanzas, nada sería lo que es hoy en día.
Todo sistema económico, al igual que un sistema político, debe adecuarse al contexto en el que vive. Y cuando se liberaron las finanzas, el comunismo estaba en claro declive, llamando a las puertas del mercado, y los hoy países emergentes, pedían paso.
Esta liberalización aceleró la capacidad de crecimiento de occidente, abrió la posibilidad de inversión en bolsa a los ciudadanos, y terminó por sacar una clara ventaja a las economías planificadas en cuanto a avance tecnológico, hasta su definitiva implosión.
Por tanto si el Keynesianismo se adaptaba perfectamente a unas economías de postguerra con necesidad de planificación y crecimiento constante, la liberalización del mundo financiero se adaptaba perfectamente en los 80 a unos estados de bienestar deficitarios, cuyas economías necesitaban un impulso.
Hoy y más con esta crisis, se critica mucho la liberalización de los mercados financieros, y muchos de sus aspectos podrán ser causantes de esta crisis, pero en su día fue necesaria y positiva en sus aspectos generales.
Derecho a la vivienda (previo pago)
25 Junio 2009
La casta política nos recuerda –cuando interesa– que la vivienda es un derecho fundamental recogido en la Constitución de 1978 (art. 47). Y como suele ocurrir cuando los políticos abren la boca, solo ocultan la realidad tras su palabrería.
Algunos se lo quieren creer, como los “okupas”, pero al ejercer un constitucionalismo sesgado, se topan con otro derecho también constitucional y fundamental, como es la propiedad privada (art. 33), problema que evitarían si ocuparan locales públicos como, por ejemplo, los del Ministerio de Hacienda. Así, además, tendría algo que ver con la realidad el viejo lema propagandístico: “Hacienda somos todos”.
Al final, este supuesto derecho queda en nada o casi nada: un brindis al sol. El Estado destina ayudas con ese objetivo pero, como siempre, la ‘redistribución’ sale muy cara: el 80% de lo recaudado se reduce al 20% redistribuido (Pareto), el resto queda por el camino.
La vivienda no es un derecho (pregunten a los mileuristas), sino una necesidad, al igual que el vestido, la alimentación, el agua y el aire. ¿Por qué, entonces, no se recogen estas necesidades básicas como derechos en nuestra normativa constitucional?
Modestamente, propongo algunos cambios en el artículo 47 de la Constitución con el fin de hacerlo más comprensible al común de los españoles:
Todos los españoles tienen derecho a disfrutar de una vivienda digna y adecuada (previo pago del precio correspondiente). Los poderes públicos promoverán las condiciones necesarias y establecerán las normas pertinentes para hacer efectivo este derecho, regulando la utilización del suelo de acuerdo con el interés general para impedir la especulación. (Y si hacen todo lo contrario con el fin de enriquecer a sus prójimos o a ellos mismos, los españoles tendrán el derecho a no votarles de nuevo, si así lo desean).
La comunidad participará en las plusvalías que genere la acción urbanística de los entes públicos. (Pero como en ocasiones es imposible que todo el mundo gane, será suficiente con que participen de esas plusvalías las personas cercanas a los cargos públicos).
Los niveles críticos del mercado y los brotes verdes
16 Junio 2009
Siempre se ha dicho que las bolsas anticipan lo que va a ocurrir en las economías, es decir, responden con anterioridad a los ciclos. De ahí que muchos encuentren razones para justificar las subidas de los últimos meses en el hecho que “los mercados han anticipado los famosos brotes verdes”. Una expresión “bastante ecológica” que se ha puesto de moda y que se utiliza para referirse a algunos signos positivos en la evolución de la crisis económica. Claro, en algunas economías no en todas.
Sin embargo, esos brotes verdes o green shoots que pueden haber anticipado las bolsas y que se traducen en datos menos malos a las previsiones y a los que se han dado a conocer en los últimos meses, vuelven a ser tomados con pinzas. No por su veracidad que no es discutible, sino más bien por su sostenibilidad y continuidad. Incluso el FMI ha reconocido que no debemos precipitarnos cuando de brotes se trata…(tampoco lo ha dicho así, pero a eso ha querido llegar).
De ahí que sea comprensible, como me cuenta un broker, que muchos inversores empiecen a hablar de niveles críticos en las bolsas. ¿Y eso que significa? que muchos apuestan ahora por una corrección fuerte de los mercados en las próximas jornadas. Sobre todo después de que algunos índices, como el Nikkei, alcanzaran niveles que no se veían desde 2008: los 10.000 puntos (suena importante, pero hablamos de niveles de 2008, es decir, un año donde la crisis no tuvo piedad con nadie).
Así que si bien hay una dosis de optimismo por los brotes, el realismo de los inversores sigue intacto, por lo que, a la hora de actuar en el mercado mejor hacerlo piano, piano.
La crisis se ceba con la city londinense
15 Junio 2009
Hace pocos años muchos jóvenes británicos y de cientos de nacionalidades, lograban ascender hasta puestos de importancia en el pujante sector financiero londinense. La ciudad bullía en el optimismo.
Sin embargo, la burbuja estalló, y sus efectos se notan más que en ningún lugar en Londres, totalmente volcada en el sector de las finanzas y especialmente en las de alto riesgo.
Nunca antes los precios de las viviendas habían estado tan caros. Ni la economía había dependido tanto de un sector financiero complejo, lleno de productos financieros de dudosa fiabilidad, puramente especulativos.
Las agencias de calificación de riesgo se beneficiaban económicamente de sus propias decisiones por otro lado y las agencias de control miraban pasmados como el volumen de negocios no paraba de crecer.
Cuando el crack llegó, para algunos ya era demasiado tarde. Fondos de inversión intoxicados con activos que realmente ni si quiera se acercaban a su valor real, productos hipotecarios se desplomaban ante los impagos…todos debían a todos. Nada valía lo que parecía. La época en la que muchos se lanzaban a crear su propio hedge fund terminaba.
Recientemente, un estudio de PricewaterhouseCoopers, nos informaba que una de cada cuatro compañías del sector ha recortado puestos de trabajo en el último trimestre, y un tercio adelanta que lo hará en los próximos tres meses.
Y es que hasta 100.000 empleos relacionados con el sector financiero podrían peligrar en el Reino Unido.
Alquilad, malditos
8 Junio 2009
Desde hace unos años oímos a menudo en los medios de comunicación que los españoles deberíamos cambiar el modelo de compra de la vivienda propia por el de alquier. Pero, ¿qué modelo social se oculta tras la promoción del alquiler de la vivienda?
La inversión en vivienda ha sido la principal forma de ahorro de las familias españolas, y durante décadas ha permitido a los asalariados generar patrimonio familiar. Esta forma de inversión se desnaturalizó durante la burbuja inmobiliaria iniciada en la segunda mitad de los 90, en la que constructoras e inmobiliarias, entidades financieras y administraciones aumentaron de forma exponencial sus ingresos y beneficios a costa del endeudamiento de millones de españoles.
Siendo un bien necesario, solo existen dos formas (legales) de acceder a la vivienda: la compra o el alquiler.
La distribución de la propiedad de la vivienda se corresponde en gran medida con la distribución de la riqueza. Si las familias españolas invierten en vivienda, como ha ocurrido tradicionalmente, la riqueza estará mejor distribuida. Por el contrario, si prevalece el alquiler, la propiedad de la vivienda se concentrará en unas pocas manos: un magnifico negocio (¿cuántos billones de euros al año?) para unos cuantos privilegiados.
De previsiones y bolas de cristal
4 Junio 2009
Siempre he sido optimista, tal vez exageradamente optimista. Pero esta crisis le ha dado una pausa -relativa y hasta cierto punto temeraria- a mi exceso de optimismo. Nadie supo ver o quizo ver lo que se venía. En 2007, todo el mundo hablaba de la crisis subprime. Después se haría más grande y se le cambiaría el nombre por la crisis bancaria y crediticia o también conocida como la crisis financiera.
Sin embargo, desde que estalló en agosto de 2007 hasta bien entrado 2008 nadie se atrevía a hablar siquiera de un cambio de ciclo. Es más, los había quienes seguían pensando que se trataba sólo de “un gran ajuste”. Nadie supo predecir que esta crisis se convertiría en una de las peores en la historia económica mundial.
Por citar algunas de las consecuencias de lo que nadie vió venir:
- La desaparición de la banca de inversión, con la caída de una grande como Lehman Brothers
- La quiebra y desaparición de gigantes a nivel mundial como Washington Mutual, Northern Rock y muchas otras más. La última General Motors
- Miles y miles de millones de dólares en ayudas a un sistema financiero prácticamente quebrado
- Despidos que, a cierre de 2009, pueden alcanzar los 230 millones de parados, según las propias cifras de la OIT
- Y claro, todo esto con más de 30 países en recesión en todo el mundo… y los que quedan
Así estan las cosas. Pero resulta que los que no la vieron venir -o no la quisieron ver- ahora tienen una “bola de cristal” que les permite predecir -sorprendentemente y con suma facilidad- que lo peor de la crisis ha pasado y que se vislumbra una recuperación. Y claro que la tendremos. Por algo existe lo que en teoría económica se conoce como “ciclo económico”. Pero lo que no podemos hacer es engañar al mercado y hablar de una recuperación en 2010 por más juego que den “las expectativas”…cuidado que esto puede llegar a convertise en un arma de doble filo.
Víctimas de la burbuja inmobiliaria
2 Junio 2009
¿Son banqueros, promotores y empresarios del sector inmobiliario las víctimas de la burbuja inmobiliaria?
Existe un principio evidente: en una economía basada en la especulación ganan los que venden en las zonas altas de precios y, consecuentemente, pierden quienes les compran. Por tanto:
- Ganaron los propietarios y especuladores de suelo (excepto, claro, los que compraron “en la última onda al alza”): De 1997 a 2007 el precio del suelo se multiplicó por 10.
- Ganaron los promotores y constructores, porque el alza de precios les permitió generar plusvalías extra solo por el paso del tiempo (desde que compraban el terreno hasta que vendían las viviendas). Durante esa década el precio de la vivienda se triplicó.
- Ganaron y ganarán las entidades financieras, que ‘vendieron’ dinero a los hipotecados cuando su precio era bajo (tipos de interés mínimos), y lo recuperarán durante las próximas décadas a un precio muy superior, con importantes plusvalías.
- Ganaron los ayuntamientos. L a mitad de la subida del precio del suelo durante esa década se debió a las cargas municipales. Evitamos hablar sobre la corrupción urbanística, que ha llegado a extremos inauditos.
¿Constructoras y promotoras arruinadas? Seguro. ¿Trabajadores del sector en paro? Solo hay que ver las cifras. Pero, ¿dónde está el dinero que millones de personas entregaron a esas empresas, previo paso por los bancos?
Decíamos antes que la especulación es un juego en el que unos ganan lo que otros pierden. ¿Quiénes son los perdedores?: los de siempre; las familias españolas que pagarán durante las próximas décadas el dinero acumulado por algunos en los últimos años.